Estudio G, dirigido por Patricia Ganly, trabaja desde Buenos Aires el interiorismo residencial y los proyectos selectos de hospitalidad. Su trabajo se distingue por una atención silenciosa a la luz, a la textura del lino y de la madera vieja, y a la manera en que la naturaleza entra en la casa.
Cada proyecto comienza con una conversación larga: entender la rutina, los libros que se leen en voz alta, las plantas que sobreviven el invierno. Lo demás —los materiales, las paletas, los muebles heredados que vuelven a la vida— es consecuencia.
No hay un estilo único, hay un método: editar más que decorar, dejar que la casa hable antes que el diseñador.
Conocer el estudio«La buena luz es un material como cualquier otro. Hay que pedirle permiso a la casa para usarla.»
Pati entiende algo que pocos entienden: que una casa terminada es la que parece haber estado siempre así. Trabajamos juntos durante diez meses y el resultado es exactamente eso.
Llegamos con un departamento difícil, pesado, lleno de muebles que no podíamos tirar. Ella supo quedarse con lo bueno y desaparecer todo el resto. Vivimos en otra casa sin habernos mudado.
El proceso fue largo, paciente, lleno de conversaciones sobre cosas que no parecían tener nada que ver con el proyecto. Hoy entiendo que de ahí salió todo.
Recibimos un número limitado de proyectos al año. Si querés conversar sobre el tuyo, escribinos.
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